Pues sí que es conmovedor. Ser presidente municipal exige, en cualquier parte del país, renunciar al descanso, al chupe (los bebedores), al sueño completo, a pasear seguro por las calles, y ser blanco de chismorreos y calumnias. Sin embargo hay once damas y caballeros dispuestos a competir por la coordinación de la defensa de la transformación y la soberanía nacional en Cajeme, a que convoca MORENA. El ganador o ganadora será el candidato o candidata a la presidencia municipal. ¡Y todavía tendrá que realizar una campaña intensa, honesta, democrática y dura contra los candidatos de otros partidos!
¿Votaré por el candidato o candidata de MORENA? Aunque nací en Ciudad Obregón y aquí pasé los primeros 29 años de mi vida, hace tiempo que resido en otro municipio y no tengo derecho a votar aquí. ¡Pero sí a criticar, como periodista, cada día de la campaña, al candidato o candidata que no me parezca el adecuado para gobernar en mi tierra natal. Y consideraré inadecuado al candidato que no se comprometa a procurar el local para la Biblioteca Cultura Sonorense cuyo acervo –miles de libros y discos—se encuentran resguardados en la Biblioteca Jesús Corral Ruiz.
Queden advertidos los morenistas que quieren sacrificarse. Conste.
EL FRAUDE ELECTORAL DE 1985 ES COSA JUZGADA.
A través de un noticiario radiofónico, un hijo de Adalberto Rosas López (DEP) narró cómo operó el fraude electoral que impidió a su padre, en 1985, convertirse en gobernador de Sonora. Que rompió el silencio, dijo el vocero de la radio. El silencio fue roto hace años. La Secretaría de Gobernación mantuvo reservada un tiempo la información de la votación oficial, pero en cuanto feneció el lapso de dicha reserva, un periodista sonorense (perdón, se me escapa su nombre de momento), dio a conocer el cómputo que favoreció por notable margen a nuestro inolvidable “Pelón” Rosas. Y el operador fue el doctor Samuel Ocaña García, entonces gobernador.
Por otra parte, aunque la entrevista no haya aportado una novedad, es positivo que nos recuerden de cuando en cuando los atropellos a la democracia, que todavía los hay, para que insistamos en combatirlos.
carlosomoncada@gmail.com.