No es nada nuevo que empresarios aceptados en la sociedad como personas honorables, roben a la Nación, o concretamente al Estado en que viven, con facturas falsas. Con ellas engañan al fisco fingiendo que pagan impuestos o, en complicidad con funcionarios del gobierno, crean empresas fantasmas y cobran por servicios que no prestan o por mercancías que no entregan. Esta situación ha llegado a un extremo que es urgente parar.
El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar, acaba de informar que entre 2014 y 2019, el SAT detectó 8,204 negocios dedicados a fabricar 8.8 BILLONES de ese tipo de comprobantes falsos, lo que se tradujo en evasión fiscal de 1.45 BILLONES de pesos. Eso que nos robaron a los ciudadanos equivale al 27% de los ingresos presupuestados por la Federación.
El diputado morenista exige, ya que estamos en vísperas de que la Presidenta someta a consideración de los legisladores el proyecto de paquete fiscal para 2027, que se hagan las reformas pertinentes al Código Fiscal.
Lo que aquí comentamos es de competencia federal, pero combatir el problema concierne a todos los mexicanos. Además, el Gobierno del Estado colecta el pago de impuestos y derechos de miles de sonorenses. ¿No hay también aquí empresarios que con iguales procedimientos le estén robando al fisco, es decir, a todos los sonorenses?
Es pertinente que los poderes Ejecutivo y Legislativo atiendan, en la esfera de su competencia, lo que allá, en el centro, exige el diputado Ramírez Cuéllar.
POLÍTICOS PAYASOS
No más les faltó pintarse la cara y ponerse unos zapatotes para caracterizarse, de plano, como payasos. Vicente Fox, el presidente más tonto que hemos tenido, y Alejandro Moreno, el dirigente más inútil que ha encabezado el PRI, con increíble desvergüenza se reunieron para actuar como políticos aliados. Es misión difícil, pero hay que adecentar la política. ¿Qué tal si comenzamos sacando del escenario político a patadas a estos dos payasos?
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