Hace tiempo que dejé la costumbre de leer los periódicos locales y me mantengo informado con las noticias escogidas que pepeno en google, de modo que no puedo asegurar que todas las crónicas sobre la visita de la presidenta para rendir cuentas fueron tan mediocres como la que apareció en la sección de Periódicos Sonorenses.
Mi primera impresión es que la redactó un periodista que cree que debe ser todo criticado para que el texto resulte bueno. Y le entra por “denunciar”, basado en que había muchos autobuses estacionados afuera del lugar del informe, que hubo acarreo. El acarreo es un tema superado hace años. Hubo debates y triunfó la lógica: los acarreados son los que son traídos a la fuerza con amenazas o mediante pago. Y tontos serían los que teniendo a la mano autobuses contratados por sus patrones o por sus partidos se vienen a Hermosillo caminando desde Navojoa, o Caborca o Cananea, etc.
En un apartado de la crónica se dice que la periodista Águeda Barojas vio que a algunos de los que subían al autobús les daban 500 pesos. Bien hecho. Venían a escuchar a nuestra Presidenta pero no a sufrir hambre. Ojalá les hayan dado dinero a muchos más o que llevaran buena provisión de sándwiches y tortas para ellos.
Y en rubro en que el cronista, de plano, la riega, es en el político. Considera negativo que no haya asistido al acto ¡el ex presidente Andrés Manuel López Obrador! Es que el antecesor de quien ocupa la Presidencia no debe ir a robarle aplausos a quien dirige y manda en el país.
Tampoco asistió el ex gobernador de Tabasco Adán Augusto López, y qué alivio que no se haya parado por ahí. Avanzan las investigaciones sobre la conexión de este político retobado con Los Chapitos. Habría sido penoso que los agentes de la Fiscalía General lo detuvieran en pleno evento presidencial.
Y al margen de esos desaciertos, ¿no encontró el cronista digno de comentario lo que la Presidenta ha dado a Sonora y lo que anunció para su tercer año de gobierno?
carlosomoncada@gmail.com