Con profunda pena comunico a la comunidad cultural sonorense, este Día Internacional de la Danza, que ha fallecido el festival “Un desierto para la danza” a los 32 años de edad. Murió consolado por mentiras piadosas: que una serie de eventos diversos llevarían su nombre y que quizás se le resucite en noviembre. Pronto consuelo para bailarines y bailarinas de danza contemporánea.
Atentamente, CMO, creador del festival en 1993.
OTROS DIFUNTOS
“Un desierto para la danza” descansará en el mismo cementerio en que fueron enterrados la Muestra Estatal de Teatro, promovida durante los años ochenta por la Casa de la Cultura de Hermosillo, así como el Concurso de Fotografía Creativa y la colección editorial Sonohistoria de los años noventa.
En el mismo cementerio reposan el Premio Sonora a la Cultura y las Artes creado por Mario Welfo Álvarez con el apoyo de la gobernadora Claudia Pavlovich.
Asimismo, el Concurso de Historia “Dr. Samuel Ocaña García”, de corta vida, en este sexenio. Fuentes bien enteradas consideran que este certamen revivirá cuando Paulina Ocaña, nieta del doctor, llegue a gobernadora de Sonora.
La Feria del Libro de Hermosillo se suspendió en 2025 pero como médicos optimistas creen que no ha muerto sino que padece catalepsia, no se ha extenderá certificado de defunción hasta fines de este año, si ocurre el temido desenlace. De todas maneras hay una fosa abierta (“por si las moscas”, dijo con absoluta falta de seriedad uno de los médicos),
LA HUELGA
No se ocupa hoy de la huelga esta columna porque prefiero esperar a que estalle o ocurra un milagro y…, permítanme soñar.
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