De acuerdo con datos de la ONU, en México hay 132 mil 400 personas desaparecidas y el gobierno no hace lo necesario para encontrarlas. El informe encendió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardov y lo rechazó.
No obstante, su rechazo al documento fue expuesto de inmediato y le dicen que es imposible tratar de ocultar la realidad.
Lo cierto es que a lo largo y ancho del territorio nacional todos sabemos de “levantados”, esas personas que son secuestradas por civiles, incluso por fuerzas policiales, y tiempo después son encontradas muertas, sepultadas en baldíos y terrenos de uso agrícola o ganadero y frente a esta situación no existe una fiscalía especializada en personas desaparecidas, son organizaciones civiles, integradas por familiares de las víctimas las que buscan y en muchos casos encuentran a los desaparecidos convertidos en despojos humanos.
La tendencia continúa y el gobierno no hace nada efectivo en este renglón, por lo que ya la ONU intervino y exige cuentas al gobierno mexicano.
Una persona denuncia el caso de alguna persona “levantada” y no se investiga, no pasa nada. “Un levantado más, ¡Bah!, no importa”, dicen las autoridades y la vida sigue su curso. Y son 132 mil personas desaparecidas
Hasta el 19 de febrero de este 2026 son 132 mil las víctimas.
La presidenta Sheinbaum Pardov (Pardov es su segundo apellido real, no Pardo, quizás lo hace para ocultar su ascendencia judía), contestó a la ONU con el argumento de que la mayoría de las desapariciones tienen su origen en las administraciones de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, y lo hace con la idea de que en su administración no existen las desapariciones, pero todo sabemos que éstas continúan igual, sin que las autoridades investiguen. La corporación policial estatal en Sonora se dedica más a tratar de evitar el cruce de indocumentados a Estados Unidos que a trabajar por Sonora. Miles de agentes estatales y elementos de la Guardia Nacional están comisionados en la frontera norte para actuar contra los migrantes en vez de trabajar por Sonora y por México.
En la ONU existe el Comité de Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada y este Comité ha dicho que las desapariciones son crímenes de lesa humanidad y acusa complicidad del Estado mexicano.
También dice el documento de la ONU que muchos secuestrados han sido identificados a partir de su descubrimiento por familiares de las víctimas, pero 72 mil son sólo restos mortales que no han sido identificados y aquí cabe resaltar que los hallazgos se han logrado a través de organizaciones civiles, no por la participación policíaca.
Señala el documento de la ONU que el objetivo común debe ser la prevención, buscar a las personas desaparecidas, investigar (esto por parte de las autoridades) y erradicar el fenómeno, sin perder el hecho de que las desapariciones son parte de una cruel sistematización contra la población civil. Nada de que fue sólo el narco o el llamado crimen organizado el culpable, porque también se ha descubierto que hay desapariciones por motivos políticos y aquí hay algo que eleva las preocupaciones. Acallar voces críticas es regresar a la época de la llamada Guerra Sucia, que tuvo su apogeo en los gobiernos de los presidentes Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo.