Excelente la de los panaderos. A mi me tocó "La Sin Rival", hasta el horno de tierra calentado con soplete gigante de diesel fuí a admirar con mi amigo de Secundária Ignacio Álvarez Messeguer , su jefe el señor Álvarez le dejaba a cargo del cajero para irse a comer.
Esto nos resarcia de la friegas que nos ponía "La Macuchi" en la Rafael Campoy pues mi amigo ahora cajero descontaba los 12 de Tekate y visitas de turistas ilegales a La Nena, El Río Rosa y otro burdeleles en el Plano Oriente de los sesenta. La visita por nuestra edad era furtiva y por la tarde cuando las cariñosas descansaban para su noche de servicio.
Alguna vez miré por la amistad con Nacho Álvarez las paletas largas con las que el "Conejo" y el "Puebla" extraían los torcidos, las Reinas, los cochitos y una numeralia de piezas de pan con el torso descamisado sudando a chorros, igual cuando amazaban el enorme volumen de masa para esculpir los torcidos saladitos y tronadores, pura " masa madre añejada con calorón, mezcla de techado de lámina y el de aquellos panaderos sureños de los que yo mal pensaba salaban el pan torcido con el goteo sus axilas.
Alguna vez me atreví a la pregunta incómoda, rieron a carcajadas diciendo cierto y es lo que le da sabor al torcido que yo compraba a las cinco de la tarde a diario mandato de mi amá.
Ese torcido no he vuelto a probar jamás en mi Long and winding road.
En la casa los torcidos abiertos en canal escondían su relleno de frijoles refritos; un vaso de Chocomilk y cenado para irnos a jugar de nuevo a nuestro parque de diversiones, ?a plazuela de los Baños Julieta del "Yaqui Márquez"