A las aceleradas declaraciones de Natalia Rivera, la ex mano derecha de Claudia Pavlovich en sus tiempos de desgobernadora en Sonora por obra y gracia de Beltrones, en el sentido de que Luis Donaldo Colosio Riojas está en el corazón y ánimo de los sonorenses (un socorrido y adulador destape político al estilo de las viejas prácticas priístas, como para no perder su origen y costumbre), casi, casi, ni mandado a hacer para que abandere al partido naranja o Movimiento Ciudadano.
A esta desafortunada alucinación que por supuesto sólo existe en la cabecita de doña Natalia, se suman las más recientes declaraciones del propio Colosio y del " dirigente" de la franquicia propiedad de Dante Delgado, el sonrisal, Jorge Álvarez Maynez en un tanteo con tintes de destape y en donde conviene precisar dos cosas; al forastero Colosio no le arriendo las ganancias toda vez que se decidiera por venirse a Sonora como candidato, o /a gobernador de Sonora o como Comisario de Policía del poblado Miguel Alemán.
En cualquiera de los dos cargos perdería. Por la siguiente y sencilla razón. El que por muuuuchos años decidía quién sí y quién no podría aspirar a llegar a ser candidato a gobernador, diputado o senador, ya no está en las filas del PRI, al menos no en forma activa y Colosio sigue haciendo " changuitos" para no topárselo en los pasillos del Senado de la república. Dos; ante los ojos de los sonorenses ( al menos yo jamás lo he visto sudar la camiseta en algún mitin o actividad política) es un perfecto desconocido y, tres; el buscar ser arropado por las siglas de Movimiento Ciudadano es el equivalente a tirarse de un avión en pleno vuelo y sin paracaídas.
Al Menos aquí en Sonora, así le pintan las cosas al partido propiedad de la familia Delgado. Prácticamente en extinción. Es decir, una combinación ( la falta de arraigo por parte del presunto y un partido cuyos momios no son los más convenientes para ningún candidato, a lo que sea.
Por lo visto tendrán que buscarle por otro lado o esperar a que el pato de Lucas se enfríe un día de estos y salga de la madriguera en que está oculto y pueda convertirse en la única esperanza de participar en las pizcas electorales del 2027, por más que De Lucas Hopkins sea un efectivo candidato, pero al patíbulo, en virtud de sus muchas cuentas pendientes que tiene con la justicia.