Me permito recordar a los amigos y las amigas que ya están disfrutando del FAOT, y a quienes se preparan para ir allá a hacer bola, que hay un sitio que amerita ser visitado, aunque tal vez todavía no lo incluyen en los folletos para turistas.
Se trata de la Biblioteca Musical, edificio blanco, escalinata al frente, ubicado en el mero centro de Álamos. Fue creado por el Centro Comunitario Nelita de Bours y contiene miles de discos elepé y cidí con música clásica y ópera, además de libros de música, principalmente biografías de los genios y revistas.
Si el canto operístico que anoche les gustó, desean oírlo de nuevo, pueden acudir al día siguiente a la Biblioteca Musical y preguntar si tienen el disco de esa obra, o bien otras obras del mismo autor. Escucharlo les permitirá calificar la interpretación de quien horas antes la interpretó con voz o con instrumentos.
Si usted es novato en asuntos musicales, en la Biblioteca Musical podrá familiarizarse con Beethoven, Schubert, Ravel, Mozart, Chaikovsky, Emiliana de Zubeldía, Manuel M. Ponce, Carlos Prieto (este gran chelista mexicano ganó ya la medalla Ortiz Tirado) y muchos, muchos más. Si usted es veterano en el Arte, sin duda hallará ahí sus compositores e intérpretes favoritos. Hay audífonos para escuchar con comodidad y lugar para pláticas y conferencias con grupos.
Todas las óperas cuentan con libreto en el idioma original traducido al inglés o al español. De modo que ayudará a comprender la obra si la escucharon una de estas noches y no entendieron lo que se cantaba.
Con orgullo les recuerdo que tuve el honor de donar al Centro la discoteca que formé a lo largo de muchos años, a la que se agregó el rico lote de discos donado por la familia del caballero Enrique Bours. La inauguración tuvo lugar en junio de 2023. Mis viejas piernas me dificultan ya visitar Álamos pero me pondrá feliz enterarme de que quienes lean esta columna han ido a visitar la Biblioteca Musical.
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