En la convocatoria del Concurso del Libro Sonorense 2025 está previsto que los nombres de los seis ganadores se darían a conocer en octubre. Pero no había noticia al respecto al llegar el 30 de ese mes. En cambio, apareció en los medios el anuncio del Instituto Sonorense de Cultura (ISC) de que se posponía la publicación de los nombres para el 8 de noviembre, junto con la inauguración de la Feria de Hermosillo (que cambiaba de nombre a Feria de Sonora).
A nadie extrañó que el ISC tratara de ganar tiempo, pues bien sabido es que al gobernador se le endurece el codo cuando se trata de soltar dinero para la cultura, pero resulta que la Feria queda oficialmente cancelada con motivo, dice el gobierno, de la tragedia que cobró la vida de numerosos vecinos y vecinas de Hermosillo
Todos fuimos dolorosamente impactados por la tragedia. Acompañar en su pena a las familias cruelmente heridas por el destino es deber incuestionable de la comunidad. Pero nos preguntamos por qué acudir al extremo de cancelar, ni siquiera posponer, un evento cultural que nuestro espíritu necesita.
Me asalta el negro pensamiento de que la cancelación le conviene a un gobierno que no ama la cultura. Se ahorrará dinero. Confío en que la tacañería no llegará al extremo de hacer aguardar mucho sus premios a los escritores triunfantes (en el supuesto de que ya se conozcan sus nombres); es el pago a su trabajo que deben recibir ya, al menos en un acto no público.
De lo más negativo se puede obtener una enseñanza. El desacierto actual me resuelve a analizar el fracaso del gobernador Durazo en todos los rubros de la cultura a fin de que busquemos, en el candidato que venga, las aptitudes suficientes para volver al camino correcto..
carlosomoncada@gmail.com.