La presidenta Sheinbaum anunció con aire triunfalista que el gobierno a su cargo mandará imprimir quién sabe cuántos millones de libros con el fin de regalarlos a lo largo y lo ancho del país, y que varios gobiernos latinoamericanos (los libros serán de escritores latinoamericanos) ofrecieron que no cobrarán derechos de autor a México. ¿Y ese programa pintado con tan bonitos colores, para qué? ¿Para incrementar la cultura literaria de los mexicanos? ¿Para crear el hábito de la lectura?
A esas preguntas, respondo con otra pregunta: ¿de qué planeta traerán a los lectores?
El viernes pasado concluí un ciclo de cuatro charlas que ofrecí gratuitamente (no pagaron los oyentes ni cobré yo por mi trabajo) en un intento de formar lectores profesionales, no lectores sólo para entretener el rato. Lo hice porque conozco que esto de fomentar el hábito de la lectura es puro cuento, salvo contadas excepciones.
Los mediocres, perdón, los mediadores de la lectura correrán a pescar lotes de libros para ellos mismos, y no tardaremos en ver ejemplares deshojados en un parque. Ojalá me equivoque.
¿UNA BURLA DE LA UNISON?
Ya se adelantó a la Universidad de Sonora en la competencia de los absurdos. Tengo a la vista el librito de Enrique Vila-Matas “Ella era Hemingway/No soy Auster”, con el cual, se asienta en la solapa, “la Universidad refrenda su compromiso de acercar al lector autores y obras de gran relevancia internacional”.
El librito dedica 5 páginas y media a “Ella era Hemingway”, 10 a “No soy Auster” y 4 a un apéndice en el que explica Vila-Matas por qué se metió en esta danza, total, 19 páginas con las que la Unison “acerca” estos autores al lector sonorense. ¡Qué ridiculez! Tengo en mi biblioteca seis novelas de Paul Auster, el mismo número de obras de Vila-Matas y tres de Hemingway, aparte de haber visto dos películas basadas en sus novelas y visitado la casa que habitó en La Habana, y creo que no me he acercado a estos autores lo suficiente.
Además, bueno, ¿para qué argumentar si los responsables no le entran al asunto comenzando por lo más importante: aceptar que la riegan?
carlosomoncada@gnail.com