Este librito se lee en una sentada, pues aparte de que el texto sólo cubre 64 páginas, lo ilustra una veintena de dibujos de Rufus Shakespeare (no es William, es Rufus). Además, se transcriben canciones de Fela Kuti, un bohemio y activista cuyo dato biográfico para mí más llamativo, es que se casó en 1978 con 27 mujeres. ¡Ese es valor!
La autora es originaria de Hermosillo, y aunque es muy joven, lleva ya una mochila cargada de experiencia literaria.
Narra su viaje a Nigeria, sus observaciones en el aeropuerto, el aire de inseguridad en el ambiente que la obligan, a ella y su acompañante, a no moverse en la calle sin la presencia cercana de un varón. Es interesante la tesis de que por medio del arte se puede enviar mensajes eficaces a los que gobiernan.
Me preocupaba avanzar en la lectura sin dar con el tema o motivación del libro, y de pronto encontré una referencia a dos autores nigerianos excepcionales: Wole Soyinka, Premio Nobel 1986, autor de la novela “Crónica desde el país de la gente más feliz de la Tierra”, que recomiendo junto con la serie de conferencias “Clima de miedo”. Del segundo autor honran mi biblioteca sus obras “Todo se desmorona”, “Me alegraría de otra muerta” y “La flecha del dios”, las tres, que son breves, en un solo volumen.
En cuanto al libro “Agua vacía”, creo que el título le va bien.
EL PREMIO DE PERIODISMO
En mi columna de ayer, al hablar del Premio de Periodismo apunté que a veces se había premiado el mejor reportaje, la mejor entrevista, etc. Debo aclarar que no hacía esto una autoridad sino el Foro de Periodistas para sus propios compañeros.
También ayer, el diputado René García Rojo dijo (InfoCajeme) que el concurso de 1999 para asignar el premio se extinguió porque el acuerdo de aquella legislatura no se incorporó a la Ley Orgánica del Legislativo.
¡Cuénteme una de vaqueros, diputado! ¿Usted cree que es suficiente dar cauce legal a una norma para que se cumpla?
carlosomoncada@gmail.com