En México durante años se ha comentado la importancia de los polos de desarrollo y posteriormente lo que se denominó como las zonas económicas, como regiones para impulsarlas por parte de la federación.
Pero fundamentalmente las ciudades reconocidas como polos de desarrollo aspiraban a que les llegaran bastantes beneficios fiscales, de inversión de nuevas empresas y de infraestructura federal.
Y eso era lo importante e interesante de que determinadas ciudades del país tuvieran esa denominación asignada por el gobierno federal, porque con eso se determinaba que tendrían un buen futuro.
Porque con ese nombre esos polos de desarrollo buscarían detonar un cambio estructural para impulsar
sus sectores productivos, fortaleciendo las cadenas de producción y promover la prosperidad compartida.
Y todo ello porque son áreas diseñadas para la localización de actividades industriales que generan empleo, inversión y crecimiento económico, permitiendo con ello salir del estancamiento.
Que como la asignación de polo de desarrollo lo indica, los beneficios del gobierno de la federación incluyen deducciones fiscales, apoyos para capacitación e investigación y todas las facilidades a la inversión.
Todo ello como parte de una estrategia nacional integral para el logro de un desarrollo económico más equitativo y sostenible en cada una de las regiones del país como objetivo prioritario.
En México se puede indicar que la determinación de polos de desarrollo se iniciaron de forma consolidada en 1970-1976 con la creación de las denominadas zonas industriales que fomentaron la descentralización.
Eso ocasionó que en la época actual a lo largo del país, se hayan consolidado mas regiones industriales además de las ya conocidas como las Estado de México, Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco.
Ahora con el Plan México se busca diversificar la actividad económica más allá del centro del país promoviendo el desarrollo territorial en cada uno de las regiones.
Y este propósito gubernamental se enfocará principalmente en el impulso a sectores estratégicos como el automotriz, aeroespacial, agroindustria, farmacéutica, electrónica, energías limpias y logística.
Puntualizando principalmente en aumentar el contenido nacional en la producción, apoyando de manera prioritaria a las pequeñas y medianas empresas de las localidades.
Lo que hace fundamental para cualquier región el que el gobierno federal le otorgue la denominación de polo de desarrollo, porque con ello lograra muchos beneficios que cambiaran su fisonomía económica.
Y hoy esa denominación en el estado de Sonora, solamente se le ha asignado por parte de la Secretaria de Economía a la Ciudad de Hermosillo, como capital del estado.
Cuando en años anteriores la designación recaía en Ciudad Obregón considerando que tenia todos las características para lograr ese impulso a partir de todo lo que contiene el recibir esa denominación.
Aunque nunca hubo un titulo por escrito por parte del gobierno federal entregado al gobierno municipal siempre se le había considerado de esa manera por su exitoso desarrollo agrícola.
Haciendo con ello que Ciudad Obregón y sus comunidad rural estuviera siempre presente en el animo de los programas federales y las inversiones y además por estar en el punto medio del pacifico.
Y que bien por la ciudad de Hermosillo que ahora es polo de desarrollo, pero si es necesario que el estado de Sonora tenga a la capital del estado en el norte y a Ciudad Obregón en el sur.
Que para recuperar esa denominación será importante que el gobierno municipal y los sectores productivos de Cajeme realicen esa tarea de recuperación de esa denominación.
Donde deberá de quedar de lado el concepto de no pasa nada, porque Ciudad Obregón lo sigue siendo pudieran decir, pero le falta todavía mucho por hacer en la ciudad y municipio para conformarse así.
Porque debe de preocuparle a la sociedad de este importante municipio del sur de Sonora, que ya no aparezca como polo de desarrollo en el mapa económico de la federación, porque se resta no se suma.