La Calaca Tilica y Flaca, está agotada
De tanto político y corcholata deshuesada
¿La culpa es, del que está en la Chingada?
Se murieron (de rabia), no les tocó nada.
Los subieron a exhibirlos al templete
Esperanzados, todos fueron convocados
Solo unos cuantos fueron los agraciados
Hubo lagrimeos y pucheros bufando como soplete
La Parca se los llevó, previo plan
Tanto a agraciados y a los no insaculados
Algo les prometió allá en el Mictlán:
Descansarán en paz amontonados
La aristocrática Catrina se coló al INE
A la jefa y a otros machuchones invitó
Al paraíso (infernal, bajito murmuró) a sus pies-les dijo-, a eso vine
Brindemos con champagne, convidó
La elegante Osamenta, con ellos brindaba
Brindó por el goce de la política mundana
Hasta un chamaco, junior, se involucraba
Embriagados de poder, se los cargó la Dientona
Juntos chairos, saltimbanquis y opositores
De la Jijurria Pelona, no se libraron
Los enterró por ratas, tercos y habladores
Con la Patas de Catre, todos caminaron
Lujoso epitafio les dedicó la China Hilaria, Tiznada
En donde a todos los políticos e involucrados
En una fosa común, allá en la chingada
Los cogió (agarró pues) en un aquelarre, y enterró a todos
“Aquí descansan políticos y mafiosos
Ellos descansan bien…
mejor descansan, de ellos, los vivos del pueblo,
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