HERMOSILLO.- La incorporación de Natalia Rivera Grijalva como secretaria general del Partido Sonorense generó inconformidad entre integrantes de la estructura del partido, quienes cuestionaron que su llegada no haya sido consultada previamente con los comités municipales ni, según sus señalamientos, sometida a consideración del Consejo Político Estatal.
Al menos ocho comités municipales han manifestado su desacuerdo, entre ellos los de Hermosillo, Caborca y San Miguel de Horcasitas.
Los inconformes aclararon que sus cuestionamientos no necesariamente están dirigidos contra el ingreso de Rivera al partido, sino contra la manera en que se tomó la decisión y la falta de información hacia las estructuras municipales.
Cristóbal Navarro, presidente del comité municipal del Partido Sonorense en Caborca, sostuvo que el nombramiento no fue autorizado por el Consejo Político Estatal y calificó la incorporación como una imposición.
“Por congruencia y por dignidad desconocemos esta imposición, que, aparte de todo, es ilegal al no ser autorizada por el Consejo Político Estatal”, afirmó.
“No hubo un solo aviso… no podemos tener congruencia si y a veces no”, manifestó. Agregó que valorarán si se quedan en el partido… o presentan su renuncia.
Los dirigentes municipales también demandaron mayor claridad sobre los acuerdos que llevaron a Rivera a la Secretaría General, así como transparencia en el manejo de recursos y en las decisiones de la dirigencia estatal.
Respecto a las versiones que relacionan la inconformidad con una posible intervención del exalcalde de Hermosillo, Manuel Ignacio “Maloro” Acosta, los inconformes rechazaron que personas ajenas al Partido Sonorense estén detrás de su postura y señalaron que el descontento se originó por diferencias internas sobre la conducción y toma de decisiones.