La construcción de la Planta Desaladora de Playas de Rosarito, en Baja California, iniciará esta semana con la colocación de la primera piedra por parte de la gobernadora Marina del Pilar Ávila y el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Abastecerá de agua potable a la Zona Costa, principalmente a los municipios de Tijuana y Playas de Rosarito, además de proyecciones hacia Ensenada.
Será la planta desaladora más grande de América Latina para consumo humano y producirá 2,200 litros de agua por segundo en su primera etapa.
La inversión destinada a este proyecto se estima cerca de 12,500 a 12,861 millones de pesos (aproximadamente 304 millones de dólares), con la participación de la empresa adjudicada Cox y recursos federales/estatales.
El objetivo es reducir la dependencia histórica del Río Colorado y garantizar la seguridad hídrica ante el crecimiento urbano de la región fronteriza.