Se anima el un tanto aburrido panorama de la contienda electoral con la versión de que le entrarán los ex gobernadores Manlio Fabio Beltrones y Eduardo Bours Castelo. Por un lado, no es nada extraño que se interesen por las tareas de los políticos pues tienen derecho a manifestarse como cualquier otro ciudadano, pero no veo base sólida para suponer que vendrán o vienen ya en plan de pelea.
Ni uno ni otro aparecerá en escena organizando grupos con finalidad partidista, lo que sí podría ocurrir es que algunos que anden corriendo detrás de determinada candidatura se les acerque porque saben que “quien a buen árbol se arrima…”
En cierto periódico sonorense de raigambre derechista alguien hizo una muy larga relación de lo que pasaría si Bours apoya a Equis para presidente municipal de Hermosillo, y cómo se pondrían las cosas si Beltrones manifiesta su simpatía por Zeta. Ya que alguien de calenturienta imaginación gastó horas en esa especulación, ¿por qué no los puso mejor en relación con los que quieren (y las que anhelan) ganar la elección para gobernador?
La respuesta me parece lógica y contundente: los dos personajes tienen doctorado en ciencias políticas y saben, como todo el mundo, que ganará esa elección la candidata de MORENA. Sería tonto ponerse a discutir lo que en general se considera desde ahora un hecho.
Pero que quien ha inventado el cuento los coloque en situación de disputar una presidencia municipal se antoja infantil. Hace bastante tiempo que los dos “ex” dejaron atrás el nivel primario de la política. Es evidente que para ponerle a la fuerza algo de sabor al cuento, ha salido con que Eduardo y Manlio Fabio se odian. Conozco de tiempo atrás a estos sin duda valiosos sonorenses. Odian la pendejez y la vulgaridad, el lenguaje sucio, las raterías. ¿Pero odiar a otro ser humano? ¡No inventen!
Carlosomoncada@gmail.com