Leo en INFOCajeme que el gobernador Alfonso Durazo ha escrito a los directivos de “The New York Times” pidiendo una rectificación de la nota que le inventa nexos con narcos, información que se originó en la publicación de “The Angeles Times”, en su oportunidad desmentida.
Este penoso episodio se antoja la segunda parte de la calumnia que se lanzó en 1996 contra el gobernador Manlio Fabio Beltrones cuando estaba a punto de concluir su sexenio, es decir, el tiempo que escogieron los calumniadores de entonces coincide con el que escogieron los de ahora (¿serán los mismos?), pues Durazo está por entrarle también a su sexto año.
Al finalizar mi libro “Diez en el poder” doy detalles de lo que hizo Manlio Fabio, para comenzar, una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia, para dejar en claro la inexistencia de los cargos señalados en la calumnia. Tuvo la fortuna de que un antiguo embajador gringo y las autoridades de aquel país, desecharon de inmediato la versión periodística.
¿CUALQUIERA, CUALQUIERA, PUEDE SER CANDIDATO?
Es hábil la maniobra de MORENA al promover públicamente el nombramiento de un coordinador de comités que se encargarán de organizar a los miembros del partido en todo el Estado para entrar a la contienda electoral. En este proceso se podrá hacer propaganda a los aspirantes a candidato sin que acusen al partido de que hace campaña antes de la fecha legal, pues en términos estrictos no será todavía la mera, mera campaña.
Lo extraño, y hasta un poco ridículo, es que se diga que los seis que aspiran a la coordinación de comités son los que aspiran también a la candidatura a gobernador por MORENA. ¿Qué no había declarado ya Célida López en dos ocasiones que no era precandidata? ¿Y para qué le dan alas al secretario Froylán Gámez, si no sabe volar? La información, que circuló ayer, tiene ribetes de vacilada, ¡hasta el diputado Omar del Valle Colosio se coló en la lista!
En fin, todo parece indicar que veremos todavía otros dislates iguales. O peores.
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