El encabezado de la columna de hoy es el subtítulo del libro que publicó mi desaparecido amigo Rubén Reynaga, creador de la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin. A su vez, dicho subtítulo es la denominación que la UNESCO le dio al gran filósofo francés fallecido el pasado viernes 29 a los 104 años de edad, al publicar la primera versión de la obra “Los 7 saberes necesarios para la educación del futuro”.
Los sonorenses tuvimos el privilegio de tener al pensador planetario de visita en noviembre de 2004. Dio entonces dos conferencias, una en el auditorio del Museo y Biblioteca, y otra en el Auditorio Cívico del Estado, esta última sobre La Óptica Planetaria de la Educación. Transcribo un párrafo de esa reseña:
“La era interplanetaria empieza en el Siglo XVI con las conquistas de los portugueses y los descubrimientos de Copérnico. Hoy vivimos una era con interconexión inmediata y globalidad; cada uno lleva en sí mismo la planetarización; estamos convencidos de que la democracia es la mejor forma de gobierno, pero hay en su seno una enorme corrupción”.
En el Boletín Oficial del 11 de mayo de 2007 se otorgó a la Multiversidad el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (REVOE), y se iniciaron los cursos. Por desdicha las autoridades de ese tiempo tuvieron miedo de encabezar la revolución de la educación inspirada en el Pensamiento Complejo de Edgar Morin y… es una triste historia
La obra cumbre del filósofo es “El Método”, en cinco tomos: “La naturaleza de la naturaleza”, “La vida de la vida”, “El conocimiento del conocimiento”, “Las ideas”, “La humanidad de la humanidad” y “Ética”. No vivió encerrado en su estudio. Publicó obras sobre cine, el conflicto Israel-Palestina, Sociología y otros.
Me complace hacer constar, con gran orgullo, que el 17 de mayo el irrepetible filósofo firmó mi certificación como miembro del Consejo Nacional de la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin. Le rindo homenaje al ponerme a releer su obra.
carlosomoncada@gmail.com