El problema entre el ayuntamiento y el ejido Cajeme se resolverá, pero no el corto plazo, advirtió el regidor Gilberto Valdivia Merino.
Los ejidatarios, según su dirigente Blas Valenzuela, esperan que el ayuntamiento les pague por las siete hectáreas que mantiene ocupadas y si no tiene dinero, “pues que nos devuelva el terreno”, sentenció.
En ese terreno se construyó un estadio de beisbol y una escuela, aparte que el ayuntamiento vendió lotes para la construcción de viviendas y en este último caso el asunto se complicó porque el gobierno municipal carece de facultades para cobrar el impuesto predial.
“Ni el ejido es dueño de esas tierras, tampoco el ayuntamiento”, advierte el regidor Valdivia Merino, quien explicó que el problema se hizo grande porque no fue atendido a tiempo.
Esta vez el alcalde Javier Lamarque Cano informó a los ejidatarios encabezados por Blas Valenzuela, que en pocos días, siete o 10 a lo sumo, se realizará una sesión de cabildo en la que se buscará poner punto final al problema con el ejido en cuestión.
De acuerdo con los ejidatarios, el valor catastral del terreno en disputa es de 892 pesos por metro cuadrado y son 70 mil metros cuadrados los que están en juego.
Trascendió entre los ejidatarios que el ayuntamiento les ofreció 30 millones de pesos pero no aceptaron, quieren al menos 62 millones por ese terreno de siete hectáreas.
Este martes el regidor Valdivia Merino informó que sus compañeros y él están a la espera de la convocatoria para participar en la sesión de cabildo en la que se analizará todo lo relacionado con los terrenos citados, ubicados al sur de Plano Oriente, colindante con la calzada Francisco Villanueva.