Nogales está por vivir uno de esos momentos que se sienten en toda la ciudad, no solo en una empresa. El cierre total de Continental no es sorpresa: desde 2020 se anunció como un cierre gradual ligado a una reestructura/transformación global de la compañía, con la intención de ir bajando operaciones por etapas.
Lo que sí debe preocupar —y ocupar— es el impacto real que esto deja en el empleo local. Hoy, ya con datos confirmados a nivel local, quedan aproximadamente 700 empleados todavía dentro de Continental, prácticamente esperando el cierre final. Y mientras tanto, el mercado laboral de Nogales no está como para absorber un golpe de ese tamaño: de acuerdo con información de Index Nogales, actualmente hay alrededor de 200 vacantes activas en la ciudad y cerca de 1,200 personas buscando trabajo.
Poniéndolo en palabras simples: ya hay más gente buscando que puestos disponibles, y en algún momento podrían sumarse 700 más al mismo embudo. Esto no es un tema para hacer drama, es un tema para planear. Porque cuando se aprieta el empleo, no solo se afecta a quien se queda sin trabajo: se siente en el comercio, en las rentas, en los servicios, en el transporte y en el ánimo general de Nogales.
Lo más sensato es que esto se atienda como una transición ordenada y no como un “a ver cómo nos va”. Ferias de empleo enfocadas por perfiles (producción, calidad, técnicos, almacén, administrativo), procesos de contratación rápidos entre maquilas, y capacitación corta para reubicar gente a áreas donde sí haya demanda. Si se actúa a tiempo, el golpe se puede amortiguar; si se deja al azar, se va a convertir en un “sálvese quien pueda”.
*Tomado del sitio de Facebook Mi Nogales