El malvado Jonás Sánchez Tovar
José Escobar Zavala
Domingo 1 de Febrero de 2026

En los albores de Cajeme, donde después se construyó la sede del Banural, estuvo asentado el cuartel de la tropa de VI Batallón que comandaba el Gral. Benito Bernal, y anexo se acondicionó un pequeño local para las oficinas  de la Comisaría, que  en realidad venía a ser de las de la comandancia de Policía.

Para ser exactos, el 20 de noviembre de1927, mientras ejercía el cargo de comisario don Ignacio Ruiz, cajeme alcanzó el rango de Municipio y tocó, en  consecuencia al propio señor Ruiz encabezar, ya en calidad de primer presidente municipal, el cuerpo edilicio. Para entonces las oficinas municipales se trasladaron a la  calle Durazno, hoy 5 de Febrero, donde posteriormente funcionaría y por muchos años el Colegio Espinoza.

En esos primeros años el trabajo policiaco se concentraba en la vigilancia de la Zona de Tolerancia, que operaba en la manzana correspondiente a las calles Ejido y Calles del sector Plano Oriente. La policía, como establecimos en el anterior comentario, era montada. Los borrachines que agarraban monte para eludir el pago de una s copas o de una sesión amorosa, eran lazados como bestias y así, a tirones, eran conducidos a los  separos policíacos.

Ya cuando la Presidencia Municipal estaba en manos del alcalde Gustavo Dolores Cuevas (1929-1930), éste nombró comandante a Jonás Sánchez Tovar, que resultó ser un pillo de siete suelas, jefe además de una peligrosa y sanguinaria banda de malhechores conocida como “Los Polvos”. El nombrecito surgió debido a que cada vez que dicha banda daba “golpe”, el malvado comandante Jonás, queriendo justificarse ante la Comuna, invariablemente decía: “Hicimos los que pudimos por aprehenderlos, pero no les vimos ni el polvo”.

Vaya cinismo, semejante al de los capos, que envían coronas a los funerales de las personas que ellos mismos mandan asesinar. Por lo demás, una vez que el corrupto Jonás fue removido de su cargo, existe la versión de que murió misteriosamente acribillado en el vecino Estado de Sinaloa a manos, se dio por seguro, de una de sus muchas víctimas.

Como resultado de la amarga experiencia anterior, en lo sucesivo los alcaldes tuvieron mucho cuidado en la designación del jefe policiaco en turno. Vino la era, pues de los elementos idóneos. En esta categoría entra con el pie derecho don Germán Pablos Márquez, en la administración de Manuel María Escamilla Guereña (1933-1935).

Pablos Márquez nació en Cócorit en 1906, hijo de don Joaquín Pablos Bohórquez y doña Carmen Márquez, respetable matrimonio de la antigua cabecera municipal. Dedicado a las faenas agrícolas don Germán pasó a radicar a Pueblo Yaqui, recién unido en matrimonio a la señorita Graciela Tirado. La pareja procreó un solo hijo, el hoying. Germán Pablos Tirado, alto directivo agrícola y relevante figura del Partido Acción Nacional de Cajeme.

Volviendo a don Germán padre, diremos que a él le tocó tripular el primer auto (perica) que tuvo la comandancia de Policía.

 
 

Copyright © 2006-2026. Todos los Derechos Reservados
InfoCajeme
www.infocajeme.com