Décimas de Simas…, y de Cimas
Carlos MONCADA OCHOA
Sábado 30 de Agosto de 2025

¡Momento! No deje atrás el lector el prólogo de este libro sin dar fe de la primera enseñanza que nos ofrece Rigoberto Badilla, el autor. Invirtió 25 años en el intento de dominar esa forma de expresión poética: la décima, diez versos en octosílabos, rimados, con el botón de una idea que se abre al final en espléndida flor. Todo ello en síntesis no forzada. La enseñanza consiste en que no basta la inspiración que el poeta espera baje del cielo, ha de aplicar el trabajo consciente y empeñoso para que el poema adquiera vida.

La lucha no fue sólo un reto personal, como dice el poeta cajemense, sino un reto frente a venerables poetas que libraron airosos similar batalla. Uno piensa de inmediato en las “Redondillas” de Sor Juana Inés de la Cruz, porque Rigoberto las alude con gallardía en “Parodia”. Y, desde luego, en las “Décimas a Dios”, de la hermosa y sensual Pita Amor, con las que se hermanan las décimas del apartado “Ciencia y fe” de la obra que aquí comentamos.

Y no sólo son mujeres las que se han atrevido a jugar vencidas con esa forma. Ahí están, para responder en nombre de los poetas, Xavier Villaurrutia con las “Décimas de nuestro amor”; y para no rebasar los límites de nuestra tierra, las décimas con que nuestro bardo y maestro Bartolomé Delgado de León le canta con elegancia al Valle del Yaqui. Agregamos ahora al selecto grupo a Rigoberto Badilla.

Para el columnista resulta muy difícil señalar las mejores Décimas, pero puestos en ese trance, por lo que toca a los poemas amorosos optaría por “Brindis” y “Suplicio”, y entre los que destilan humor, ninguna como “Sexenio”, “en que la patria supina/soportó con indulgencia/a Martha en la presidencia/y a Vicente en la cocina”.

Mención especial para la décima “Alreveces” por el manejo de hábiles piruetas fonéticas que juegan sin renunciar al propósito poético. Y queda, junto con la felicitación al poeta por este viejo-nuevo libro, la curiosidad de saber si en los poemas “Esto debo decirte a flor de piel” y “Remordimiento” renuncia a la métrica que venía respetando escrupulosamente en un acto de rebelión premeditado o inconsciente.

carlosomoncada@gmail.com

 
 

Copyright © 2006-2026. Todos los Derechos Reservados
InfoCajeme
www.infocajeme.com