El periódico The New York Times cerró la semana con una nota sombría: que la mitad de los norteamericanos no leyeron un solo libro en 2023. ¡En los Estados Unidos, el país más rico del mundo con miles de bibliotecas en su inmenso territorio y amplísima capacidad de compra para llevar y retacar libros a en casa!
Una de las causas de este analfabetismo funcional es, dice la información, la tecnología. Nos prendemos de la televisión y la radio para enterarnos de las noticias pero no buscamos libros para estudiar las causas de los hechos. Mientras aguardamos el autobús o el avión en que viajaremos sacamos el celular para mandar mensajes insulsos a amigos tan ociosos como nosotros o buscamos un juego para llenar los solitarios minutos y no un libro que vuelva productiva la espera.
¿Cuántas veces vamos a repasar la muy larga lista de motivos que mantienen a los mexicanos apartados de la buena lectura? Por lo que toca a Sonora, raro es el día en que no se presenta un nuevo libro. Pero con el libro no aparece también un grupo que se proponga leerlo. Y tampoco se publican reseñas de esos libros en la prensa. ¿Por qué los periodistas no hacen su parte en la difusión de los libros?
Sospecho que los autores de los nuevos libros no son apasionados lectores. Sin embargo, en las ferias del libro que suelen celebrarse en el otoño, ahí estarán, dando consejos que ellos mismos no cultivan.
Van a comenzar las clases en los diferentes niveles educativos. ¡Han considerado en los programas escolares técnicas de lectura?
La nota del New York es desoladora. Los norteamericanos están en la calle. ¿Y los mexicanos? “Pior” Nuestra sociedad va que vuela para convertirse en un mundo de burros. Hay que reservar un sitio porque las butacas se acabarán.
Carlosomoncada@gmail.com