¿Desarmar a la ciudadanía?
Raúl Héctor Campa García
Viernes 1 de Agosto de 2025

“Cuando la ley desarma a los buenos, los malos se regocijan”.

Theodore Anthony “Ted” Nugent. Michigan, USA. 1948. Guitarrista, compositor, cantante y activista.

 

El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), con el propósito de reducir la violencia y promover la cultura de la paz social, en todo el territorio nacional, publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Acuerdo por el que se emiten los lineamientos de la acción Desarme Voluntario 2025”. El objetivo es disminuir la proliferación de las armas de fuego y municiones. Pagando en efectivo (se supone) por ese canje, según el tipo de arma y balas. Por un arma del tipo cuerno de chivo, pagan hasta $26,000, o de otro calibre hasta 45 mil pesos y mínimo según el arsenal bélico, 525 pesos, por una pistola corta o “hechiza”, como ejemplo. ¿Cuántos ciudadanos, no malandrín, tendrán armas de “grueso calibre” que quieran canjear por un buen billete? Por armas registradas o no.

Habrá o hay personas que tienen armas (pistolas o rifles), porque son fanáticos de la cacería, o de practicar el tiro al blanco como deporte favorito, incluso socios de en aquel entonces Club Halcones (desconozco si todavía existe), otras porque son coleccionistas de estas. Quizás, no lo dudo que en la ciudadanía halla personas que se quieran deshacerse de algunas armas porque, ciertamente, las consideran un peligro; tal vez recordando aquel jocoso dicho que: “las armas son pendejas en manos de peligrosos” o, el otro dicho que representa un riesgo real: “las armas, son para dispararse, no para tenerlas guardadas”.

¿Qué tanto podría ayudar esta buena intención del gobierno para promover la paz social, o prevenir accidentes en los hogares?, posiblemente esto último sí. Pero buscar la paz social, mientras el crimen organizado ande suelto, será difícil. Más difícil, si los políticos y autoridades estén coludidas en esas crueles actividades. Mientras los gobiernos no tomen la decisión de combatir verdaderamente a la criminalidad, existirán personas que ellos mismos buscarán la manera de defenderse. Historias hay bastante de ciudadanos que se hacen justicia por sí mismo, cuando las autoridades no actúan o no previenen.

Esto me recuerda una anécdota personal: cuando estaba realizando mi especialidad de pediatría, en el primer año de la residencia hacíamos guardias en el hospital de más de 30 horas (eran “anticonstitucionales), mi esposa en esos días se quedaba sola en casa con mis dos pequeños hijos en aquel entonces (de tres hijos que tenemos), de 1 y 4 años respectivamente. Un día que salí de guardia, mi esposa me dice que un ladrón entró una noche a la pequeña cochera (sin rejas) y forzando la puerta de un viejo Caribe que teníamos, ella le gritó, a través de la ventana, pero ya se había robado el estéreo del carro, huyendo en el momento que lo vio. 

Y tenía un rifle calibre 22 de repetición (de 16 balas), que a veces, cuando podía, con otro compañero de la de residencia de la especialidad, nos íbamos a cazar patos a una presa cerca de la ciudad de Hermosillo. Por aquel evento y otros robos que hubo en la colonia (Lomas Pitic), le enseñé a mí esposa a usar el rifle para que asustara a los malandrines. 

Ella me dijo: cuando este sola con mis hijos, si se ofrece les dispararé a las “patas” a los malandros. La casa que habitamos en aquellos años, la barda del patio estaba pegado un cerro y fácil podían brincar cualquier intruso y entrar al patio. Un día que salí de guardia y llegué al hogar, mi esposa me platicó que dos malandros entraron al patio de la casa brincando por el cerro. ¿Qué hiciste? - le pegunté. Tomé el rifle, le quité el seguro, como me enseñaste y cuando intentaron entrar por la ventana que da al patio disparé hacia el cielo y salieron huyendo. Pobre de ellos si hubiesen entrado a la casa, por mis hijos, les hubiera disparado… a las patas”.

Desde entonces le tengo más respeto a mi esposa… es de armas tomar. “El miedo no anda en burro.”

De acuerdo en que se deben de buscar las formas de combatir la violencia, empezando por prohibir juguetes y juegos bélicos, tan utilizados por nuestros niños en estos tiempos. Una de estas formas, es promover el deporte y la buena lectura en los pequeños desde edades tempranas, incluso leerles o hablarles con cariño desde que están en el seno materno y posteriormente desde los 6 meses en adelante, contarles cuentos de acuerdo con su edad que afortunadamente existen desde mucho tiempo atrás como los cuentos de los hermanos Grimm, y más actualmente.

Cada uno debemos contribuir a tener una sociedad en paz, con la paternidad responsable en nuestros hogares, la sociedad y autoridades, incentivando las buenas costumbres, la cultura en general y los deportes. Pero las autoridades gubernamentales deben afrontar con responsabilidad y combatir la criminalidad. 

Un ejemplo de gobierno que ha combatido a los criminales es el presidente de El Salvador, Bukele. Quien con valentía, casi a disminuido la criminalidad en ese país.

¿Qué es lo que falta en nuestro país? Que nunca más haya gobiernos corruptos, valentía para combatir a los criminales y aplicar sin distingo las leyes a los malandrines y a los políticos corruptos que tienen jodido al país. Se necesita una sociedad sana, una sociedad, como decía Su Santidad el Papa Juan Pablo II: Una sociedad del amor. “Pero no Hippies”. Protejamos a nuestra infancia. 

Cd. Obregón, Son. 1 de agosto de 2025

 
 

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