El contexto actual nos lleva a una reflexión sobre las paradojas y contradicciones de la vida, el recordado juglar Alberto Cortez nos las recuerda con su elegía al tema. “Que cosas tiene la vida Mariana, cuándo más alto volamos, Mariana, nos duele más la caída”. O tal vez los dichos: “Como me vez te verás” o “Nunca digas de esta agua no beberé”.
Vienen éstas a motivar el punto de vista para la siguiente opinión.
Primer acto. El otrora invencible Partido Revolucionario Institucional (PRI) a decidido levantarse de los escombros y decir, en el punto más bajo de las estadísticas, “Aún existo”, falto de argumentación de su larga cadena de errores sociopolíticos, se aferra a una proclama propagandística de “El Pri si sabía gobernar” que al solo escucharla o verla, recuerda el periodo más oscuro y vergonzante de nuestra historia política mexicana, solo comparada con la tenebrosa docena trágica de Fox- Calderón.
Los inicios del ex invencible tenía tufos de buena intención, el espíritu revolucionario impactaba los buenos deseos de progreso y bien estar social con Cárdenas, a partir de Miguel Alemán, las intenciones antes mencionadas perdieron intención, y comenzó el saqueo de bienes nacionales, emergiendo una casta de cachorros, no piense usted de tigres o leones, sino de buitres, carroñeando lo posible a costa del futuro de las generaciones venideras, el colmo, la generación tecnócrata del entreguismo neoliberal, entre ellos: Cedillo, Salinas, De la Madrid y por último, el del “tiro de gracia” Peña Nieto.
A punto de desaparecer, no solo de las boletas electorales, parece que la frase de Monterroso “ Y cuando despertó el dinosaurio aun estaba ahí” se convierte en “Y cuando despertó el dinosaurio, nadie votó por él”.
Recuerdo al invencible, cuando la oposición en congresos y cabildos era la poderosa central obrera la CTM, y los panistas, perredistas y otros “Istas” eran solo sombras de una justificación de ficticia democracia. Recuerdo Al Pri, que, a nivel local, los grupos económicos del poder se daban el lujo de “Vetar” candidatos, y más “antaño” removerlos de presidencias municipales manipulando a huestes obreras y campesinas.
“Como me vez te verás” ahora las sombras democráticas en congresos federales, locales y cabildos, son para el ex -poderoso Partido Revolucionario Institucional, con tan mala suerte que la Circe Morena con sus embrujos consulares, les quita la poca vergüenza popular que les queda.
Sinceramente, desearía que la nueva presidenta del “Otrora” pueda aún luchar por alguna regiduría “Plurinominal” para que el ánimo no decaiga en el colosal esfuerzo de justificar ante el electorado, la presencia del Sr. Alito Moreno como dirigente de un futuro partido promisor de Honestidad. Es Cuanto.