Aquel tiempo, cuando los ex presidentes se callaban el hocico
Carlos MONCADA OCHOA
Martes 28 de Febrero de 2023

Eran tiempos interesantes los de entonces. El Presidente que concluía su mandato tenía la garantía, por parte de su sucesor, de que no le revisaría las cuentas que dejaba. Y el que entraba, recibía la seguridad de que su antecesor no iba a entrometerse con los cambios en el gobierno aunque resultaran afectados sus compadres ni se pondría a criticar las decisiones y nuevos programas que se ponían en marcha..

El presidente Miguel Alemán realizó grandes obras públicas, sobre todo de riego, y fue fama que de todas le quedaba utilidad personal (manera delicada de decir que robaba). Se inventó entonces la consigna que ha sido el lema de muchos políticos: “Haz obra porque sobra”. El presidente Adolfo Ruiz Cortines aguantó vara.

El presidente Adolfo López Mateos le dio al general Cárdenas un “estate quieto” cuando se puso a echar discursos en la calle para encender el ánimo de mexicanos que casi casi se animaban a irse a la guerrilla cubana para ayudar a Fidel Castro.

El presidente López Portillo mandó a su antecesor y amigo Luis Echeverría de embajador a Australia y las Islas Fidji para que no anduviera de metiche, lo que no fue suficiente para calmarlo. Don Pepe mandó publicar un mensaje anónimo en la prensa que decía: “¿Tú también, Luis?”

Pero esas salidas del librito de la alta política fueron verdaderas excepciones. Lo normal era que dejaran en libertad de meter la pata al Presidente en turno y que sus antecesores guardaran discreto silencio.

Y resulta que ahora son los ex presidentes más antipáticos y anticarismáticos los que no paran de chacharear. El inculto y vulgar Vicente Fox permanece sordo al grito de ¡CÁLLATE CHACHALACA!, y el pesado beodo Felipe Calderón, socio posible de García Luna, obligado a callar por pura vergüenza, no cesa de hacer declaraciones estúpidas.

El presidente López Obrador lo invitó a que vaya a “la mañanera” y explique a los mexicanos su posición de cuando fue su Secretario de Seguridad el citado delincuente. ¡Qué va a andar yendo! La característica de estos murmuradores no es el valor, sino la cobarde calumnia lanzada desde sus guaridas.

Se critica al presidente AMLO que no calle los nombres de quienes organizan y pagan las campañas contra él. En tiempos de la Revolución el que detentaba el poder agarraba a balazos a los murmuradores; los gobernantes que siguieron los hacían fracasar en sus negocios y los perseguían con los instrumentos que bien conoce Hacienda. El Presidente actual solamente los exhibe y con pruebas al canto. Ya es ganancia para ellos.

Además, tanto Fox y Calderón saben que ni de esa manera los molestaría si cumplieran el requisito que respetaban los políticos de antes: que se callen el hocico.

carlosomoncada@gmail.com

 
 

Copyright © 2006-2024. Todos los Derechos Reservados
InfoCajeme
www.infocajeme.com