Llenan cárceles reclusos sin sentencia
Yudith Díaz Gazán
Martes 02 de Octubre de 2007
Cd. de México.- La mayoría de los penales mexicanos permanecen hoy saturados de reos sin sentencia, mientras los reclusos languidecen en una especie de limbo legal.

"Si me preguntan cuál es la carencia más importante de las cárceles mexicanas, la respuesta es todo", puntualizó el subdirector del reclusorio de Cuauhtémoc, Chihuahua, José Francisco Tena.

Es difícil mantener la certidumbre en un lugar con hacinamiento y un cuerpo no capacitado, que desde hace 15 años cuenta con sólo nueve custodios por turno para vigilar a centenares internos.

El estudio "Los mitos de la prisión preventiva en México", de la organización no gubernamental Iniciativa Pro-Justicia de la Sociedad Abierta, reveló que de 1996 a 2006, la población carcelaria se duplicó, al pasar de 86 mil a 192 mil reclusos.

Parte de ese crecimiento se atribuye a la morosidad judicial para otorgar una sentencia, dijo Guillermo Zepeda, investigador del organismo de protección de los derechos humanos que opera en 60 países.

"Existen en México 82 mil presos sin castigo oficial y con garantía de presunción de inocencia. Sufren la privación de su libertad en condiciones dantescas", aseveró.

Reynaldo Escobar, secretario de Gobierno del estado de Veracruz, calificó el sistema penitenciario de fracaso ante la persistente aglomeración y la ausencia de un programa homogéneo de vigilancia, por falta de financiamiento.

A las cárceles entran ilícitamente dinero, armas y teléfonos celulares, a través de los cuales se han realizado extorsiones y planificado operaciones de narcotráfico, venganzas entre carteles rivales y secuestros.

Según el funcionario, los 22 presidios del estado, con ocho mil reos albergados -incluidos 750 indígenas y 415 mujeres-, son mal administrados y no siguen una línea definida de prevención social.

La Comisión de Derechos Humanos reiteró que la mayoría de los recintos adolecen de condiciones mínimas de higiene y funcionan en ambientes lúgubres e insalubres.

En tanto, la corrupción ha minado el cuerpo de gendarmes y predomina a la par de las complicaciones por extrema agresividad dentro de las penitenciarías de todo el país.

Ante el problema generado, las autoridades ordenaron investigar siete centros punitivos mexicanos para detectar presuntos actos de corrupción del personal de custodia.

La medida responde a los hechos violentos registrados en los últimos días en el penal de Neza-Bordo, en el estado de México.

Los centros sujetos a investigación son: Barrientos en Tlalnepantla, Neza-Bordo, Texcoco, El Oro, Temascaltepec, Sultepec y Tenango.

A mediados del mes anterior, el amotinamiento de 900 reos en la prisión estatal Neza-Bordo mantuvo en jaque a las autoridades penitenciarias y el ejército.

Informaciones de la Agencia de Seguridad Estatal apuntaron que el motín comenzó después de intentar sacar de las celdas a los cabecillas de bandas internas para ser reubicados.

Defensores de derechos humanos afirmaron que ese tipo de circunstancias es recurrente en Neza-Bordo, a causa de la lentitud de los juicios.

Meses atrás fue noticia otra sublevación de 135 reos en la misma prisión, por lo cual el director del sistema nacional penitenciario, Alejandro Carmona, decidió trasladar a diversos correccionales a 11 individuos calificados de altamente peligrosos.

En el suceso perecieron decenas de reclusos, cuyos familiares denunciaron actos de corrupción por parte de los guardias, quienes venden y distribuyen drogas en el interior de Neza-Bordo.
 
 

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