El manager propone y dispone
AL BAT: Jesús Alberto Rubio
Viernes 08 de Agosto de 2014

Colaboración de Bernabé López Padilla para Al Bat
 
Donde manda capitán no gobierna marinero.

Ya vi que hay varias personas opinando sobre el manager de los Yankees; que bien que le entren a la polémica, sus opiniones son muy respetables; pero, me llamó la atención la de una persona que dijo: “ admiro a Joe Girardi por la  principal característica, no la única, aclaro, de un manager de los Yankees; no es su estrategia técnica en el terreno de juego, sino su habilidad para manejar los enormes egos de los jugadores de grandes salarios que integran ese equipo, salarios muy superiores al del mismo manejador.

¿Ustedes se imaginan a A-Rod, Mark Teixeira, Carlos Beltrán, Brian McCann, y a Derek Jeter tocando la bola? Yo no, francamente.”.

O sea que aparte de pagarles muy bien, ¿hay que tratarlos con pinzas y no molestar a las vedettes? No estoy de acuerdo.

Su dicho me llevó a recordar cuando jugué para José Luis “Chile”Gómez en el equipo aztecas de la liga Azcapotzalco en la ciudad de México; allí estaban también Carlos Galina y su hermano Jorge, ambos jugaron en la Liga Mexicana, el más destacado lo fue Carlos que jugó con Sultanes de Monterrey, primera base. Jorge era fielder y jugó con Veracruz y Diablos.

Bien, un día nos llegó un muchacho que según era un prospecto tremendo, y en la quinta entrada abrí con doblete, luego vino base por bolas y al bate el citado chamaco. Dos en base y sin out, “Chile” Gómez lo mandó tocar y ni el intento hizo, de nueva cuenta y en forma más lenta Gómez le ordena tocar de nuevo, y el chamaco abanica.

“Chile” Gómez, llama al bateador y le dice:

- ¿Qué no te fijaste que te mandé tocar dos veces y tú que le tiras a la bola?

 El chamaco le responde: es que yo soy jonronero, no tocador de bola.

-Pues aquí se hace lo que ordeno, le dice “El Chile”.

-Pero ya llevo dos strikes

“El Chile” responde: “tú debes tocar la pelota y punto”.

Atrás del desobediente venía a batear Carlos Galina.  Vino el siguiente lanzamiento y tampoco intentó tocar la bola. Total lo dominaron en una rola a la tercera y a los siguientes bateadores también.

Cuando nos disponíamos a entrar al campo de juego, don José Luis le dijo al desobediente: “espera, vas a descansar”. Y le ordenó a otro chamaco que entrará a jugar por él. Ese juego terminamos ganándolo por errores del rival.

Después del juego nos reuníamos en un restaurant que estaba junto al campo de beisbol (Plan Sexenal) y allí al calor de unas “chelas”se comentó el incidente y  “Chile” Gómez nos dijo: “este es un equipo de beisbol, los juegos se ganan o se pierden por la labor de conjunto, uno solo no gana juegos, aquí no hay estrellas y ese chamaco lo saqué del juego para que aprenda a obedecer, y ya ven sin él ganamos. En un equipo donde no se obedece al manager y hay “estrellitas” los resultados serán en su mayoría derrotas. Donde no gobierna el capitán el barco se va al plan”. Es decir se hunde”.

Don Carlos Galina dijo esa vez: Todos los deportes tienen un dirigente, al igual que en la vida, siempre se requiere una persona que sea la guía y si ustedes no aprenden a seguir órdenes en el deporte, menos lo harán en su vida y fracasaran. Obedecer es lo primero que hay que hacer en el beisbol y jugar para el equipo”.

Otro ejemplo lo viví en Mazatlán. Eran tiempos de play off, temporada 76-77 y   jugaban  Venados contra Mayos. Alfredo Ortiz había sustituido a “Pilo” Gaspar en el timón de Venados y Héctor Espino  había llegado como refuerzo.

Lanzaba por Navojoa  Rafael García, un pocho muy bueno, y a la mitad del juego Venados embasó a los dos primeros y con hombre en primera y segunda viene a batear Héctor Espino; la gente se animó y el griterío era ensordecedor. Todos esperábamos un jonrón del “Niño Asesino”.

Y repentinamente todos nos quedamos sorprendidos; Espino se cuadró y tocó la pelota por tercera base y llegó safe a primera. Nadie lo podía creer. Se armó la escandalera en el Teodoro Mariscal donde  todo era alegría y la banda tocando.

Luego vino a batear Jeff Leonard y dio un batazo entre right y center y se anotaron dos carreras; Espino llegó a tercera y Leonard a segunda. Vino el zurdo Lyman Bostock y dio un batazo de línea pegado a la raya del right y anotaron los embasados. Allí salió García y entró el relevo. El juego lo ganó Mazatlán por paliza.

Durante varios días el comentario de los aficionados era la genialidad de Ortiz de haber mandado tocar a Espino. Yo no estuve  de acuerdo con mandarle tocar, pero, si atrás de él venían dos big leagues, la jugada no suena tan descabellada. Lo mejor es que los dos grandes ligas batearon oportunamente y con eso pusieron en un pedestal a Ortiz, que esa temporada llevó a los Vendos al campeonato, si no mal recuerdo.

Para 1994, 17 años después, en el parque del Seguro Social en México, D.F., entrevisté a Espino y le pregunté sobre ese famoso toque y me dijo que Alfredo se lo ordenó.

- ¿Y tú que pensaste?, pregunté.

- Pues me puse nervioso, porque tocar no era lo mío y tuve mucho miedo de fallar, pero cuando el manager te ordena algo tú debes de obedecer, ya si fallas que el público juzgue.

- ¿Y ya cuando estabas embasado que pensabas?

- “Pues me sentí muy aliviado de haber podido cumplir y ya después, al terminar el juego, le reclamé a Ortiz riéndome. Y me dijo que según el librito había que jugar al toque y que él sabía que atrás venían los importados y que todos se iban a quedar pasmados. Lo bueno es que le salió la jugada y quedó como maestro. Y debo decirte que Ortiz es muy inteligente, pero muy arriesgado.”

Así que con esos dos ejemplos espero se entienda que ningún mérito tiene un manager de saber sobre llevar a “las estrellas”, antes bien, ellos tienen un contrato bien remunerado para jugar a toda su capacidad y respetar las reglas del juego; y una de ellas, tal vez no escritas, es respetar las órdenes del manager; ya si no las obedecen, pues habrá que tomar las medidas conducentes, como es el caso de Alex Rodríguez, quien no respetó las normas de la MLB y ya ven lo que le pasó.

No olvido que un equipo con buena armonía es mejor que el que no la tiene, pero, que quede claro, donde manda capitán no gobierna marinero, y así ganen más que el manager, su primera obligación es seguir las órdenes y quien no lo lo haga, yo lo corro. Así sea Jeter en sus temporadas iniciales.

Y a propósito de Jeter, lo he visto tocar la bola muchas veces, y si no  mal recuerdo en el juego donde McCann no lo hizo, el Capitán Yankee trató de  envasarse con toque por sorpresa. También, y tú lo citaste Alberto, cuando fue a batear Víctor Martínez vio que todos los infielders se fueron hacia el lado derecho del cuadro, por lo que  chocó la pelota por el lado de tercera base y se fue de hit. Eso es jugar para el equipo y con inteligencia, una manera de dejar en ridículo a los manejadores que ponen “formación especial” y esa vez Girardi fue burlado por el venezolano.

En  la Liga de la Costa del Pacífico,  en un juego entre Cañeros y Venados en Los Mochis, Memo Garibay mandó tocar a Dick Hall, el famoso “7 Leguas (medía  6´-06¨);  que como tú sabes llegó a Mazatlán como jardinero y primera base y fue campeón  jonronero con 20 o 23 jonrones  el año de su debut; luego Memo lo hizo pitcher y como tal llegó a las Mayores y jugó 19 temporadas de 1952 a 1971 y fue a la serie mundial con aquellos Orioles fabulosos de los 60´s.

En fin cada cabeza es un mundo. Saludos cordiales.

 
 

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