El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha emitido una alerta sobre el impacto del fenómeno de El Niño 2026-2027 en México, señalando a ocho entidades como las más susceptibles a enfrentar sequías severas y problemas de abastecimiento de agua.
De acuerdo con el reporte, Sonora, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí se encuentran en el centro de la preocupación ante el fortalecimiento de este evento climático.
La advertencia del BID se basa en modelos internacionales y análisis de expertos, quienes prevén que El Niño alcanzará una intensidad "muy fuerte" durante el otoño e invierno de 2026-2027, con una probabilidad superior al 90%.
Esta situación podría traducirse en condiciones más cálidas y secas, afectando no solo el acceso al agua potable, sino también la agricultura y la generación de energía en varias regiones del país.
A diferencia de episodios previos, México inició 2026 con una recuperación hídrica significativa, alcanzando un 94% de recuperación entre junio de 2024 y marzo de 2026. Esto permitió que gran parte del territorio estuviera libre de sequía generalizada a mediados de año. Sin embargo, el fortalecimiento de El Niño y el repunte de la sequía durante el verano han revertido parcialmente esta tendencia, especialmente en las zonas identificadas como de mayor riesgo.
Expertos aclaran que, aunque se han utilizado términos como "Súper Niño" o "Niño Godzilla" para describir la magnitud del fenómeno, estas no son categorías técnicas oficiales y pueden generar percepciones erróneas. Lo relevante es que los modelos actuales proyectan una intensidad superior al 75% respecto a los eventos registrados desde 1950, con anomalías de temperatura en el Pacífico ecuatorial que podrían superar los 3 °C.
¿Qué deben hacer los habitantes de los estados en riesgo?
Para quienes residen en Sonora, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí, es fundamental:
Estar atentos a los avisos de Protección Civil y autoridades locales.
Adoptar hábitos de ahorro de agua en el hogar y el trabajo.
Participar en campañas comunitarias de prevención y cuidado del recurso hídrico.
Reportar fugas o desperdicio de agua a las autoridades correspondientes.
La preparación y la colaboración ciudadana serán clave para mitigar los impactos de la sequía y garantizar el acceso al agua durante los meses más críticos.
debate.com