Martes 13 de Oct de 2026
El tiempo - Tutiempo.net

La tragedia del IMSS

Sonia Corona
Martes 13 de Octubre de 2026
 

Cualquiera que haya sido atendido en un hospital o clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sabe a lo que se refieren los trabajadores que han protestado en los últimos días en las calles de Ciudad de México: esperas maratonianas, desabasto de medicamentos, instalaciones desgastadas, falta de personal. La historia es añeja. México, la segunda economía de América Latina, tiene un sistema de seguridad social modélico que otros países envidiarían, pero que no recibe los suficientes recursos para mantenerse de pie y lo hace con lo mínimo. La tragedia del IMSS está en sus contradicciones. En sus hospitales puede haber profesionales sanitarios de altísima calidad y experiencia, pero sin el equipo médico necesario para salvar una vida.

El IMSS tiene en sus manos la atención de 78 millones de personas en todo el país, de ellas solo 23 millones son asegurados, es decir, abonan semanalmente cuotas que contribuyen a que el sistema sanitario estatal no cojee. Y, sin embargo, lo hace y desde hace mucho tiempo. Fundado en 1943 por el presidente Manuel Ávila Camacho, el seguro social mexicano fue un ambicioso plan diseñado para atender la salud de la población, pero también para contemplar los accidentes de trabajo, las pensiones y los seguros de muerte. Cuando la población alcanzaba apenas los 21 millones de personas –ahora somos 130 millones– el IMSS se vislumbraba como una forma de robustecer los derechos laborales tras la Revolución mexicana. Al paso de las décadas, la cantidad de trabajadores afiliados creció, pero la capacidad de atención de la institución no lo hizo al mismo ritmo.

Las marchas de los trabajadores del IMSS son quizá una sorpresa para quienes no usan sus servicios. La principal razón para protestar ha sido la negociación del contrato colectivo de trabajo y el aumento directo al salario, pactado por el sindicato en 2,9% –por debajo de la inflación de 3,45%–, así como las dudas sobre el liderazgo de Rafael Olivos Hernández al frente de la representación de más de 400.000 trabajadores. La movilización también ha sacado a relucir el desabasto de medicamentos, que se extiende a todo el sistema público de salud, así como el deterioro general de la institución. Nada nuevo. Aunque la perspectiva del Gobierno de Claudia Sheinbaum se inclina por políticas públicas que impacten en el bienestar social de la población, el IMSS apenas subsiste mientras suma todos los meses nuevos afiliados.

Más allá de los problemas administrativos están en la línea las vidas de quienes se atienden en los hospitales del IMSS. Están los 18 bebés recién nacidos que han muerto en una Unidad de Cuidados Intensivos en Guadalajara infectados por dos bacterias, pero también está el exitoso trasplante de corazón que Omar, de 48 años, recibió en la última semana en el hospital de La Raza en Ciudad de México. Los contrastes del IMSS son tan rotundos que puede tenerte meses esperando para un estudio clave y luego ofrecerte el diagnóstico más acertado; atenderte en un hospital de alta especialidad en la capital con tecnología de última generación o designarte una clínica en Ciudad Nezahualcóyotl sin equipo ni insumos. La lista es infinita.

Estados Unidos, el mayor socio comercial de México y una de las economías más competitivas del mundo, carece de un sistema de seguridad social que mire por sus trabajadores. Legendarias son las facturas de la atención sanitaria o de los seguros médicos que sus habitantes tienen que costear por su cuenta. A unos pasos de su frontera sur, México posee un baluarte de los derechos laborales y la sanidad. Ahora, el IMSS irá al consultorio: su director, Zoé Robledo, ha anunciado una consulta en 277 centros para identificar las carencias operativas y atenderlas. Si el seguro social en México fuera un paciente del Gobierno mexicano, definitivamente tendría que estar ingresado en urgencias.

El País

Política de Privacidad    Copyright © 2006-2026 InfoCajeme.com. Todos los Derechos Reservados.