El Senado de la República aprobó una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor, para prohibir y sancionar el acoso telefónico con fines comerciales o publicitarios.
El documento modifica el artículo 18 Bis de la Ley, a fin de prohibir que proveedores y empresas realicen llamadas telefónicas, o contacten por cualquier otro medio no autorizado por los consumidores, de manera reiterada y persistente, con fines comerciales o publicitarios.
Las multas irían de 56 mil 570 a dos millones 345 mil 728 pesos a las empresas que incumplan esta prohibición.
Los senadores destacaron que la raíz del problema no es la falta de un registro contra el acoso telefónico comercial, sino la ausencia de consecuencias punitivas que inhiban de manera efectiva esta práctica.
Las sanciones más altas serán para aquellos proveedores y empresas que utilicen información sobre consumidores con fines mercadotécnicos o publicitarios.
La senadora Mayuli Latifa Martínez Simón, del PAN, señaló que millones de personas en México reciben infinidad de llamadas telefónicas no solicitadas con fines publicitarios y de mercadotecnia.
La senadora María del Rocío Corona Nakamura, del PVEM, apuntó que todas las personas tienen derecho a que las empresas no les llamen de forma insistente. Ahora, subrayó, “ya no podrán hacerlo sin nuestro consentimiento, ni por mensaje, ni por correo electrónico, ni por ningún otro medio”.
En el documento, también se destaca que México se ubica entre los cinco países en el mundo con mayor número de llamadas no deseadas, con un promedio de 20 a 25 contactos spam por usuario al mes.
Esta saturación, subrayaron los legisladores, no representa sólo una molestia, sino un factor de vulnerabilidad ante estafas, así como una intrusión directa a la privacidad y la vida personal.
No menciona a publicidad política
El boletín del Senado no menciona si estas medidas incluyen a la publicidad política que promueve abiertamente a partidos y candidatos, o realiza encuestas con intención de favorecer a algunos de ellos.
Durante los períodos electorales como el que está a punto de iniciar en varios estados, Sonora entre ellos, este tipo de publicidad política satura redes sociales como Facebook y Whatsapp, con una clara intrusión en la vida privada de los usuarios.