CDMX.- Integrantes de la organización Greenpeace México, en compañía de autoridades tradicionales mayo-yoreme y pobladores del colectivo ¡Aquí No!, realizaron una manifestación pacífica en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México para exigir la cancelación definitiva del proyecto de la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman y Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), proyectada en la Bahía de Ohuira, en Topolobampo, Sinaloa.
Durante la protesta en el Zócalo capitalino, dos activistas escalaron el asta bandera central para desplegar una pancarta con la leyenda «Presidenta: Proteja Topolobampo», mientras en la explanada se colocó un segundo mensaje con el lema «¡En México No!». Los manifestantes argumentaron que la instalación petroquímica representa un riesgo inminente para la biodiversidad marina, los manglares y la subsistencia de las comunidades pesqueras locales, las cuales mantienen un plantón en la zona desde junio del año anterior.
Cuestionada sobre la movilización en la Plaza de la Constitución durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que un equipo interinstitucional integrado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se encuentra desplegado en Sinaloa realizando asambleas de diálogo con la población afectada.
La jefa del Ejecutivo recordó que el proyecto contó con una consulta pública previa aprobatoria durante la administración anterior; sin embargo, precisó que la actual intervención gubernamental busca evaluar las causas de la resistencia social, la cual involucra el incumplimiento de compromisos por parte de la empresa desarrolladora y preocupaciones técnicas sobre la contaminación de la laguna.
«Se está trabajando en la zona, haciéndose consultas a la población, trabajando y dialogando. Hay un equipo que se envió desde Semarnat, Secretaría de Gobernación y Conagua donde están teniendo asambleas para ver cuáles son las solicitudes de la población, qué es lo que piensan y por qué se oponen», detalló la mandataria.
Sheinbaum Pardo enfatizó que la resolución sobre la viabilidad del complejo industrial se determinará una vez concluidos los encuentros comunitarios, bajo el principio de no imponer proyectos por la fuerza y garantizando que la empresa cumpla con las mitigaciones ambientales correspondientes.