Los apagones que provocan los fuertes vientos que traen las tormentas han sido la principal causa de molestias y frustraciones por parte de los habitantes de Cajeme.
Las molestias por el agobiante calor contra el cual no se puede encender ni siquiera un ventilador o abanico, menos aun el aparato de aire acondicionado. En algunos sectores se añade el corte del suministro de agua potable provocado por los daños que causa el viento a las instalaciones eléctricas de las plantas del Oomapasc.
Y las frustraciones se derivan de las largas horas que deben pasar antes de que los técnicos de la Comisión Federal de Electricidad corrijan los daños en el cableado eléctrico y en general en las instalaciones públicas de la red.
Los técnicos trabajan a marcha forzada e incluso en condiciones de riesgo como ocurrió el lunes por la tarde cuando desarrollaron su labor en medio de la tormenta.
Pero eso no consuela a las personas que sufren la terrible incomodidad de quedarse a oscuras y con altas temperaturas que no dan tregua ni siquiera por la noche.
Desde distintos puntos de la ciudad nos han llegado denuncias en las que destaca la desesperación de los afectados. "¿Hasta cuándo vamos a estar así, a oscuras y sin agua?", es la pregunta y al mismo tiempo un súplica que no tiene respuesta.