Julio fue el mes con las cifra más baja de homicidios dolosos registrados en Cajeme para un período similar en los años recientes.
En este mes se cometieron ocho crímenes, ocho tragedias ocurridas en diferentes puntos del municipio y en la mayoría de ellas se utilizaron armas de fuego.
También hubo un número importante de detenciones de personas calificadas como "generadoras de violencia", o en términos más directos: asesinos y presuntos asesinos.
Aunque se trate de una cifra menor en el caso de personas que perdieron la vida de manera violenta, comparada con las cifras de otros meses en estos últimos años, no se debe celebrar el dato como un triunfo definitivo pues la situación de violencia aún no está totalmente superada y el comportamiento estadístico suele presentarse con ondas de bajas y repuntes.
Sin embargo, incluso con la debida prudencia, debe ser un referente para el optimismo por el inicio de una nueva época de mayor seguridad para Cajeme. Que así sea.