En el 2025 México fue catalogado como uno de los 10 países más felices del mundo, según lo indica el Informe Mundial de la Felicidad 2025. El ranking es el resultado de un análisis que parte de cinco ejes: el nivel del Producto Interno Bruto (PIB), la esperanza de vida, la sensación de libertad, la percepción de corrupción y también si la gente siente que cuenta con alguien en las buenas y en las malas.
Un año después, este 2026, la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado realizada por el Inegi, señala que la satisfacción con la vida de la población mexicana ha mejorado pues alcanzó 8.62 puntos en una escala de 0 a 10, por encima del 8.45 registrado en la medición anterior.
Mauricio Rodríguez, funcionario del Inegi, explicó que el estudio se enfocó en personas de 18 años y más para analizar distintos aspectos relacionados con el bienestar, como la satisfacción con la vida, el balance entre experiencias positivas y negativas, así como el sentido de vida y la percepción de su situación personal.
“En este caso, nos enfocamos en la población de 18 años y más para entender este marco multidimensional que tiene que ver con la satisfacción de la población con su vida, balance entre situaciones positivas y negativas, así como cómo perciben las mujeres y los hombres en el país el sentido de su vida y cómo evalúan su propia situación”, externó.
El funcionario añadió que los mayores niveles de satisfacción se registraron entre personas jóvenes, con mayor escolaridad y quienes viven en pareja. En contraste, las personas con discapacidad, hablantes de lenguas indígenas o quienes enfrentan dificultades económicas reportaron menores niveles de bienestar.
La encuesta también reveló que el 21.4 por ciento de la población presenta indicios de ansiedad y el 11 por ciento síntomas de depresión, con una mayor incidencia entre las mujeres. Además, por primera vez incorporó indicadores sobre salud mental, soledad y bienestar económico subjetivo, con el objetivo de generar información para el diseño de políticas públicas y ampliar la comprensión del bienestar más allá de los indicadores económicos.