Construido en la capital del estado de Nuevo León, este edificio se perfila como el rascacielos más alto tanto del país, como de la región. Con una ambiciosa altura de 484 metros y 99 pisos, quedará opacado solo por el One World Trade Center de Nueva York, si contamos todo el continente. Su nombre: Torre Rise.
Sobre el proyecto. Con la colaboración de Nest, Ancore Group, Pozas Design Group y a cargo del arquitecto mexicano Esteban Ramos, la Torre Rise se situará en la colonia Obispado, sobre la avenida Constitución frente al río Santa Catarina. Básicamente, tendrá una ubicación privilegiada al encontrarse en uno de los principales corredores viales de la ciudad.
De hotel a centro comercial. De acuerdo con La Nación, el proyecto incluirá 22 pisos de departamentos residenciales, 35 para oficinas, 10 para un hotel de lujo, cuatro niveles de centro comercial y zonas de esparcimiento. Además, se destinarán cerca de 4,300 metros cuadrados en áreas verdes y los últimos tres pisos para un mirador panorámico.
De esta manera, México busca demostrar su capacidad para concebir, financiar y ejecutar proyectos de gran magnitud en sus metrópolis, un liderazgo tanto simbólico como técnico en sectores de urbanización y arquitectura. A nivel nacional, Rise superará a la Torre Mítikah de Ciudad de México e internacional a la Gran Torre Santiago de Chile.
En cuestión técnica, la hazaña incluye un sistema de entramado perimetral diseñado para aguantar cargas laterales, esencial para la zona caracterizada por temblores y fuertes vientos. El apartado estético incluye una envolvente hecha con un sistema modular de muro cortina de aluminio y vidrio.
Según apuntan en The Civil Engineer, los bocetos iniciales mantenían una estética metálica robusta inspirada en la histórica Torre Latino, construido en 1956 y considerado el abuelo de los rascacielos mexicanos. Sin embargo, conforme avanzó la construcción se mantuvo una mayor presencia del vidrio.