“Aquí ante la tumba de mi hijo, que fue mi objetivo por siete años, puedo decir que cumplí”, dijo Ceci Flores, quien se despidió este jueves a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha y le dio una sepultura diga, como ella quería.
Marco Antonio se encontraba desaparecido desde 2019. El pasado 24 de marzo, la activista informó que había localizado segmentos óseos que podrían ser de su hijo, la confirmación oficial llegó el 31 de marzo, mediante pruebas de ADN, lo que puso un doloroso final a la búsqueda que durante casi siete años mantuvo su madre.
El hallazgo de los segmentos óseos de Marco Antonio ocurrió durante un cateo realizado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, en un predio rural de Hermosillo, ubicado en el kilómetro 46 de la carretera 26. Una zona en la que se ha reportado la localización de fosas clandestinas.
El cuerpo de su hijo recibió una misa por su eterno descanso en Bahía de Kino y, posteriormente, fue trasladado a un panteón en Hermosillo, donde fue sepultado.
Rodeada de su familia, amigos y otras madres buscadoras, Ceci Flores lanzó rosas al ataúd de su hijo, roció agua bendita y quienes la acompañaban comenzaron a corear “Sí se pudo”, “Sí se pudo”.