En Jalisco, donde se encontraba el capo de la droga El Mencho, miembros del cártel JNG mataron a 25 soldados de la Guardia Nacional, en una de las peores pérdidas para el ejército mexicano desde las guerras revolucionarias y religiosas de principios del siglo XX.
Si bien los cárteles han empleado los llamados “narcobloqueos” durante dos décadas, los ataques del domingo, a los que podríamos llamar “El Menchazo”, alcanzaron una escala sin precedentes en cuanto a número de incidentes, alcance geográfico y, trágicamente, número de muertos. El gobierno mexicano emitió un comunicado contabilizando 252 incidentes en 20 de los 32 estados de México y detallando más de 60 muertes, incluyendo soldados y sicarios.
Los ataques paralizaron gran parte del país, obligando a la cancelación de vuelos, clases y autobuses. Y han dejado a muchos mexicanos conmocionados por el alcance de los cárteles. Incluso el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, contuvo las lágrimas en la conferencia de prensa presidencial del lunes al anunciar la muerte de los soldados.
“Ofrecemos nuestras condolencias a las familias de nuestros compañeros que perdieron la vida”, dijo Trevilla, inclinando la cabeza y sacudiendo.
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desató la violencia en respuesta al asesinato por parte del ejército mexicano de su líder supremo, El Mencho, o Nemesio Oseguera. El narcotraficante de 59 años fue localizado con la ayuda de la inteligencia estadounidense tras el seguimiento de su novia…