Transparencia Internacional publicó este martes 10 de febrero su Índice de Percepción de la Corrupción Global 2025, en el que México, si bien mejoró su calificación de 26 a 27 puntos, se ubicó en el puesto 141 de 182, lo que lo destaca como uno de los países peor calificados.
El Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) es el ranking mundial sobre corrupción más utilizado en el mundo, y mide el grado de corrupción que se percibe en el sector público de cada país, según la opinión de expertos y empresarios.
La puntuación de cada país es una combinación de al menos tres fuentes de datos extraídas de trece encuestas y evaluaciones diferentes sobre corrupción. Estas fuentes de datos son recopiladas por diversas instituciones de prestigio, entre ellas el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial.
Partiendo de ese contexto, México marcó 27 puntos, su segunda calificación más baja desde 2012; desde ese año, la calificación máxima obtenida fue de 35 en 2014, desde entonces, ha fluctuado hasta bajar a los 26 puntos en 2024.
Los países peor calificados fueron Sudán del Sur y Somalia con únicamente nueve puntos; Venezuela consiguió una calificación de 10.
En contraste, Dinamarca (89), Finlandia (88) Singapúr (84), Nueva Zelanda (81), Noruega (81), Suecia (80), Suiza (80), Luxemburgo (78), Países Bajos (78) y Alemania (77) fueron los países mejor calificados.
¿Qué nos deja ver el índice de la Corrupción de 2025?
El Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de 2025 muestra que la corrupción sigue siendo una grave amenaza en todas las partes del mundo, aunque hay algunos indicios de progreso, según destaca la publicación de Transparencia Internacional.
“Los líderes deben actuar para hacer frente a los abusos de poder y a los factores más amplios que impulsan este deterioro, como el retroceso de los controles y equilibrios democráticos y los ataques a la sociedad civil independiente.
Las protestas contra el Gobierno en muchas partes del mundo demuestran que la gente está harta de un liderazgo que no rinde cuentas y exige reformas”.
Si bien 31 países han reducido significativamente sus niveles de corrupción desde 2012, el resto no está logrando abordar el problema, ya que se han estancado o han empeorado durante el mismo período. La media mundial ha caído a un nuevo mínimo de 42, mientras que más de dos tercios de los países obtienen una puntuación inferior a 50.