Ciudad de México. Trabajadores de la mina de Cananea, en Sonora, del Sindicato Nacional Minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia, pusieron fin a una de las huelgas más largas en la historia del país que protagonizaron durante más de 18 años.
Durante ese tiempo, libraron una lucha desigual contra el poder económico y político, derivado de las agresiones sistemáticas que Grupo México, en complicidad con los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, puso en marcha para intentar acabar con este movimiento.
Los mineros de Cananea también enfrentaron el desempleo, el hambre y la represión, falleciendo en este trayecto complicado al menos 53 de sus compañeros.
Quienes sobrevivieron, no cesaron en su lucha: sufrieron enfrentamientos con policías federales; ante las promesas fallidas realizaron bloqueos en la carretera Cananea- Ímuris, soportando temperaturas de 40 grados, y viajaron a la ciudad de México para encabezar protestas a las afueras de Palacio Nacional en su búsqueda incansable por la justicia.
Ayer después de más de 18 años, en asamblea general realizada en el recinto de la sección 65 de Cananea, los trabajadores aprobaron por unanimidad los términos de un acuerdo definitivo, que se enmarca dentro de un Plan de Solución Integral elaborado con la participación del Sindicato Nacional Minero y la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, a quien agradecieron su apoyo y voluntad.
También reconocieron la labor de las secretaría de Gobernación, de Trabajo y Previsión Social y el Gobierno del Estado de Sonora.