URUAPAN.- Más de 10 mil personas, entre familiares, amigos, simpatizantes y ciudadanos en general, marcharon ayer en Uruapan en repudio al asesinato del alcalde independiente Carlos Manzo Rodríguez, perpetrado la noche del sábado en la Pérgola Municipal, la plaza principal de la ciudad, y para exigir que el crimen no quede impune.
La movilización, del paseo Lázaro Cárdenas a la Pérgola, empezó a las 17 horas, luego de los funerales que tuvieron lugar durante la mañana y tarde, entre reclamos a las autoridades federales y estatales por la violencia e inseguridad que afecta a ésta y otras regiones de Michoacán.
Al mediodía, durante el acompañamiento a la carroza fúnebre, de la funeraria San José a la Pérgola, algunos de los asistentes criticaron a gritos las acciones del gobierno federal, de la presidenta Claudia Sheinbaum y del gobernador de Michoacán, el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, en materia de seguridad.
Reprocharon que en diversas ocasiones Manzo Rodríguez pidió la intervención de la Federación para hacer frente a este problema, propiciado por la operación de grupos del narcotráfico, y que no recibió la atención ni el apoyo debido.
Minutos antes, en la sala funeraria, los asistentes abuchearon a Ramírez Bedolla, quien llegó alrededor de las 10:30 horas para dar el pésame a familiares del presidente municipal, y una mujer le manoteó en la cabeza. El mandatario estatal permaneció 10 minutos y se retiró entre airados reclamos.
El cuerpo del político fue trasladado a la Pérgola, donde cientos de uruapenses le rindieron un homenaje a unos metros de donde fue ultimado por un sicario que le disparó a quemarropa, alrededor de las 20 horas del sábado.