Israel ha concluido la operación en la que ha interceptado la mayoría de barcos de la Global Sumud Flotilla (GSF) y que se ha saldado con la detención de 443 de los 500 miembros de la misión humanitaria.
Las autoridades israelíes han anunciado que serán trasladados a la prisión de Beerseba. Ningún navío ha llegado finalmente al enclave palestino, aunque han admitido que uno de ellos, el Marinette, no ha sido asaltado y "permanece a distancia", pese a que continúa su rumbo a Gaza.
"La provocación de Hamás-Sumud ha terminado. Ninguno de los yates [...] ha tenido éxito en su intento de entrar en una zona de combate activo o violar el bloqueo naval legal. Todos los pasajeros se encuentran sanos y salvos", ha indicado el Ministerio de Exteriores israelí en una publicación en X en la que asegura que los voluntarios se dirigen a territorio israelí, donde "serán deportados a Europa".
La Policía israelí también ha informado que, en el marco de la operación denominada "Hamas Provocation Flotilla", ha recibido ya a más de 250 participantes de la flotilla interceptada y los está sometiendo a un estricto proceso de identificación y control en el puerto de Asdod.
Además, ha advertido de que si el único barco que no ha sido interceptado "se acerca", "su intento de entrar en una zona de combate activo y romper el bloqueo también será impedido". De hecho, una segunda flotilla ya está viajando hacia la Franja de Gaza, aunque más pequeña que la principal interceptada por Israel.
La intercepción desata una condena internacional
Israel asaltó las embarcaciones en aguas internacionales, embistiendo una y usando cañones de agua, antes de que los soldados subieran a bordo y tomaran el control, lo que podría contravenir las leyes y tratados internacionales.
Pese a que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha felicitado a los soldados y comandantes que intervinieron para frenar lo que ha denominado como "una campaña de deslegitimación contra Israel", el asalto ha provocado protestas en España, Bélgica, Grecia, Suiza, Turquía, Argentina, México y Colombia, y reacciones políticas en todo el mundo.
En Italia se ha convocado una huelga general para el viernes, que ya han secundado este jueves más de 10.000 personas que han marchado en Roma. Las manifestaciones se han replicado en otras ciudades italianas, como Turín, Milán, Bolonia y Nápoles.
En España, estudiantes de todos los niveles de enseñanza se han movilizado en la mayoría de las capitales de provincia españolas contra el "genocidio" en Palestina y para pedir la ruptura de todo tipo de relaciones con Israel. Colombia también ha ordenado al personal diplomático israelí que abandone el país.