El Gobierno de México manifestó un rechazo enérgico a las acusaciones y a las medidas anunciadas por Donald Trump para justificar la imposición de aranceles del 30% a nuestro país.
El gobierno mexicano señaló que los esfuerzos conjuntos contra el crimen organizado han sido constantes y verificables, y que tales declaraciones ignoran la cooperación bilateral existente.
Asimismo, se afirmó que la imposición de aranceles violenta el espíritu del T-MEC y representa una acción unilateral que pone en riesgo la estabilidad comercial de la región.
México dejó claro que no responderá con aranceles espejo, pero sí utilizará los mecanismos internacionales previstos para la resolución de controversias, además de continuar con una estrategia firme de defensa económica, legal y diplomática.